Y bueno, aca estoy consultándoles, porque quiero sentirme bien, quiero olvidarlo, quiero estar bien para poder encontrar nuevas oportunidades, rehacer mi vida por completo, cumplir mis sueños de una familia con un hombre que me ame “para siempre”… Aunque alguien me dijo que para este sueño estoy en la época equivocada…….
Pero en fiinnn…quiero saber COMO y QUE hacer para poder vivir la vida sin sentirme mal, sin sentirme sola, sin tener ganas de llorar todo el tiempo, quiero poder levantarme con ganas, quiero poder hacer cosas sin miedo a que me hagan recordar y termine triste otra vez, quiero pasar los días sin pensar en él y sin que me afecte que hace o deja de hacer, porque no quiero volver a caer cuando lo vea con alguien mas, cosa que va a pasar tarde o temprano… quiero estar bien para ese momento!! Quiero volver a “llenar la cajita de sentimientos” que quedo vacia por completo… quiero volver a enamorarme y quiero ser feliz… creo que no pido tanto… pero no se como hacerlo!!!! No me esta saliendo bien por ahora!! Por eso les pido consejo, ayuda………
Les agradezco desde ya, espero que puedan guiarme un poco… esta muy buena esta propuesta que hacen…
Les dejo besos!
Julia.
Julia, gracias por dejarnos tu consulta. La verdad es que nos parece que tu forma de contar tu caso es muy clara y sobre todo muy acertada. Si volvés a leer tu consulta con atención verás que muchas de las respuestas ya las sabías de antemano. Es un caso que nos resulta muy interesante porque nos parece que puede servir de ejemplo para muchas otras personas que están atravesando una situación similar. Hay dos temas centrales.
El primero y el más claro es el tema del Duelo. Es cierto lo que vos decís, tu duelo no es solamente por él como persona, sino por todas las expectativas que vos depositaste en él, en el futuro compartido y en todos esos proyectos que habían empezado a armar juntos. Esto es así y es totalmente entendible. Y toma tiempo. Parece fácil decirlo ¿No? Pero en realidad es así. El duelo es un trabajo. Es el trabajo de ir recuperando de a poquito toda esa enegía que fuimos proyectando en el otro. Ir recuperandola para poder tenerla disponible para nuevos proyectos, nuevos amores, o incluso para volver a depositarla en uno mismo. ¿Cómo se hace? Y eso es lo más difícil, porque no hay recetas. Cada uno va encontrando su manera, pero sobre todo, lo más importante es darse el tiempo. No solo esperar que el tiempo pase sino darse el tiempo. Darse el tiempo para llorar, para recordar, para permitirse estar triste. Para ir desgastando aquellos recuerdos así como el agua desgasta a las piedras. Nada es eterno. Pero sobre tiempo darte tiempo para vos. Para empezar a ir recordando de a poquito todas aquellas cosas que fuiste relegando por estar con él. Viejas amistades medio olvidadas, gustos propios, actividades que te gustaban pero dejaste de hacer, tus espacios, tus tiempos. La idea es volver a conectarte con vos misma. Sobre todo antes de empezar a buscar nuevos candidatos, porque no hay manera que vos puedas estar bien con otro si no recordas lo que era estar bien sola. A la familia habrá que decirle que tenga paciencia. Que esto es un proceso y que toma tiempo.
El segundo tema que queríamos plantearte, Julia, está en relación con ese “dar todo”. Es cierto que cuando uno se enamora, casi sin darse cuenta, va cediendo cada vez más. Pero creemos que en una relación saludable nunca es bueno “dar todo”. Porque como vos decís, uno se queda sin “nada para uno” y sobre todo, si pierde al otro las cosas se complican. Y eso hace que uno se vuelva extremadamente dependiente y tal vez termine por agotar la relación. No estamos queriendo decir que haya sido responsabilidad tuya. Ni siquiera sabemos si fue así lo que pasó. Es solo una hipótesis. Pero creemos que es un buen momento para que empieces a pensar estas cosas. En una relación uno da y recibe. A veces hay quien da más, o quien recibe más de lo que da. Pero la idea es ir tendiendo hacia el equilibrio. Que los dos puedan dar mucho, y recibir mucho, pero que cada uno tenga un espacio personal. Un espacio que no se comparte, donde cada uno pueda mantener gustos, amigos, proyectos, actividades individuales. De cada uno. Es decir, que haya una parte de la energía (libido, decimos los psicoanalistas) que quede en uno mismo, en los intereses de uno. Que no todo esté puesto en el otro, por un lado para no frustrarnos cuando el otro no responde de la misma manera, por otro para no quedarnos sin nada cuando perdemos al otro. No está mal que quieras un amor para toda la vida. No queremos decirte que eso no exista, Julia, pero convengamos que hoy en día, no es lo más habitual. Y la mejor manera de mantener una pareja por muuucho tiempo es una cierta libertad compartida. Algo de independencia que oxigene esa pareja. Porque sino hasta la pareja más unida se va consumiendo con el tiempo.
Tal vez sería un buen momento de buscar un espacio para que puedas reflexionar y trabajar estas cuestiones. No es que no puedas hacerlo sola, pero si tenés ganas podés buscar ayudar de un profesional que te acompañe y te guíe en ese proceso.
————————
¿Y ustedes que piensan? ¿Cómo resolvieron ustedes sus duelos? ¿Qué consejo le darían a Julia?






Asociaciones libres