(Y sigue…)
Aca es donde viene mi consulta, no se que hacer, sigo viviendo con el porque no queria tomar una desicion apresurada, yo puse muchas ilusiones en esta pareja y siento que no puedo hacerme cargo de la frustacion que me genera todo esto, me siento arrepentida de haber vuelto con el, (sensacion que no tengo en ningun otro aspecto de mi vida), me cuesta aceptar que esta sea la realidad, pero tengo bien en claro que no es esto lo que quiero para mi vida (mentiras, engaños, faltas de respeto, desconfianza etc…) pero tampoco me siento fuerte como para dejarlo, me cuesta mucho aceptar que esto haya vuelto a pasar y tomar una desicion al respecto.
Agradeceria mucho cualquier consejo que me puedan dar, este es un tema muy dificil para mi por lo cual no lo hable con nadie, ni con amigas ni con mi psicologa, ya que siento mucha verguenza.
Daniela, gracias por contarnos tu historia.
Lo primero que nos llamó la atención es el último parrafo de tu mail.
¿De qué tenés vergüenza?
En la historia que contás no hay nada de que avergonzarte, y menos que menos con tu psicologa o tus amigas. Si estás haciendo terapia tenés que poder hablar estos temas tan importantes para vos. Nos imaginamos que si esto te pasa es porque te sentís responsable de alguna manera de lo que pasó. Seguramente porque sabías conciente o inconcientemente que las cosas con Nicolás iban a terminar como terminaron, mal. Y debés estar preguntandote porqué, aún sabiendo que poco probable que él cambiara decidiste confiar en él y darle una nueva oportunidad. Bueno, ésta es una pregunta muy interesante y hay que seguirla pensando.
Fijate que vos decís que todavía no te mudaste porque no querés tomar una decision precipitada, y sin embargo para mudarte con él tomaste un decision precipitadísima. Dejaste a Pedro, rescindiste el contrato y te mudaste ¡en un mes! Parece ser que la ilusión de recuperar todos esos proyectos que tenías con él fue más fuerte. Es posible que Pedro, por más perfectito que fuera, no te movilizara ni te ilusionara tanto como Nicolás. Y ese es un tema a tratar en terapia. Qué te pasaba con Pedro, qué con Nicolás. Habría que ver cuánto de ese maltrato de Nicolás no te atrae de alguna manera. No siempre nos atrae lo que nos hace bien. A veces, sobre todo a nosotras las mujeres, nos cuesta mucho entender que hay cosas que simplemente no dependen de nosotras. Daniela, una pareja es siempre de a dos. Fijate en las partes que te marcamos en negritas y vas a ver que en esta pareja todo el entusiasmo, la ilusión, las apuestas estan siempre de tu lado. Del lado de él parece más bien la comodidad, el dejarse llevar, el no querer perder nada. Pero él nunca puso todas las fichas sobre la mesa. Siempre se dejaba unas cuantas en el bolsillo, para seguir jugandolas por ahí. Vos decís que sabés que no te merecés esto, y estamos de acuerdo! Pero ¿estás segura que además de pensarlo lo sentís así? ¿Que no te queda en el fondo alguna duda de que él es capaz de cambiar, de convertirse en eso que vos soñas?
Porque te lo aclaramos. Eso no va a pasar. Bueno, no es imposible, pero es altamente improbable. Tenés que entender de una vez por todas que hagas lo que hagas él no va a cambiar. No porque no pueda cambiar, sino porque eso simplemente no depende de vos. Y a eso hay que resignarse.
El mejor consejo que podemos darte ahora Daniela, es que lo hables. Con tus amigas, con tu Psicóloga. Hablalo. No importa cuánta vergüenza te de, estamos seguras que nadie te va a juzgar tan duramente como vos misma. Pero hablarlo y pensarlo y repensarlo es lo único que te va a dar fuerzas para que puedas tomar la mejor decision. Si hay algún motivo por el cual vos no sientas que podés confiar en tu terapeuta para contarle esto, considerá buscar a otro profesional. Es siempre muy importante que puedas confiar en la persona que te atiende para que te dejes ayudar. ¡Si no no podemos hacer nada! Entendemos que tal vez confiar en este momento en que te sentis tan defraudada sea difícil, pero intentalo. Y no te juzgues tan duramente, Daniela. Todos nos equivocamos. Hiciste una apuesta muy fuerte, apostaste por la ilusión y perdiste. No es la muerte de nadie, ahora es cuestión de volver a empezar. Pero no igual, no desde el mismo lugar. La idea es que esto te sirva para aprender y la próxima poder apostar de otra manera. No quiere decir que no haya que apostar por la ilusión, solo hay que aprender a no hacerlo ciegamente. A tantear que del otro lado la apuesta sea parecida a la tuya. Porque si vos ponés todo, y el otro pone a medias las cosas siempre salen medio chuecas…
————————————————————————————————-
¿Y ustedes qué opinan? ¿Les pasó alguna vez algo así? ¿Cómo lo resolvieron? ¿Qué le recomendarían a Daniela?






Asociaciones libres